Método JCD
Un proceso, no una sesión
Entrenar con JCD no consiste en completar un entrenamiento. Es seguir un proceso en el que cada decisión tiene un propósito y responde a un objetivo definido.
Los cuatro pasos
Un proceso estructurado de principio a fin

Valoración inicial
Todo empieza con una conversación. Necesito entender tu objetivo real, tu experiencia previa, tu historial de lesiones o molestias, tu nivel de actividad y, sobre todo, tu disponibilidad verdadera: no la que te gustaría tener, sino la que puedes sostener. A partir de ahí realizo una evaluación física: movilidad, estabilidad, patrones de movimiento básicos y condición general. Con eso queda definido el punto de partida. También sirve para algo igual de importante: confirmar que este servicio es el adecuado para ti. Si no lo es, te lo diré.

Entrenamiento 1:1
Cada sesión es individual. Mi atención está centrada exclusivamente en ti: en la ejecución técnica, en la intensidad adecuada, en corregir lo que hay que corregir y en que cada ejercicio tenga un motivo dentro del programa. Esa es la diferencia real entre entrenar acompañado y entrenar supervisado.

Planificación personalizada
Con la información de la valoración diseño tu programa completo: estructura por fases, progresión de cargas, selección de ejercicios y criterios para saber cuándo avanzar. La planificación existe antes de la primera sesión. No se improvisa al llegar a tu casa. Incluye también las pautas de nutrición orientadas a tu objetivo y la pauta de trabajo autónomo para los días en que no entrenamos juntos.

Seguimiento y adaptación
La evolución no se mide en una sesión. Reviso el progreso de forma periódica, registro lo que funciona y lo que no, y ajusto el programa en consecuencia. Y tu vida cambia. Viajes, picos de trabajo, cambios de horario, una molestia nueva o un objetivo distinto. La planificación tiene que poder adaptarse a eso sin perder el rumbo. Es exactamente para eso que existe el seguimiento.

Un proceso, no una sesión
Entrenar bien.
No simplemente entrenar más.

Continuidad
Por qué trabajo a largo plazo
Los cambios reales en composición corporal, fuerza y movilidad se miden en meses, no en semanas. Y solo conociendo bien a una persona durante un proceso largo se pueden tomar buenas decisiones sobre su entrenamiento.
Por eso trabajo principalmente con clientes que buscan continuidad y por eso los programas se contratan por trimestres.

